Somos parte de la naturaleza, no sus dueños!

 

Una estupenda visita vivió Fundación La Tortuga con los amigos de Provita en la Península de Macanao y su proyecto de Conservación de la Cotorra Margariteña. Este exitoso trabajo se realiza en la Isla de Margarita desde el año 1989, donde con la comunidad se han desarrollado importantes aportes para la protección de estas especies tanto a nivel nacional como internacional.

El Programa de Conservación de la Cotorra de esta organización ambiental cuenta con la ayuda del biólogo José Manuel Briceño Linares como coordinador del proyecto y un gran grupo de voluntarios como el artista popular reconocido, Pablo Antonio Millán...

La cotorra cabeciamarilla (Amazona barbadencis) es un ave casi endémica, en peligro de extinción y que está adaptada para vivir en ambientes xerófilos, donde predominan los cactus, arbustos espinosos y árboles de bosques secos. Normalmente estos bosques son subvalorados por la creencia de que carecen de valor económico, siendo más bien todo lo contrario pues constituyen zonas de especial valor por su biodiversidad. Sufren en muchas ocasiones de desforestación para desarrollos urbanísticos, agricultura, ganadería de chivos y extracción de minería.

La problemática que rodea a esta ave va desde la desaparición de su hábitat hasta la extracción de sus pichones para abastecer el mercado ilegal de mascotas a nivel local, nacional e internacional. Las cifras son aterradoras: por cada loro en cautiverio, al menos cuatro murieron durante la extracción del nido, malnutrición, maltrato, hacinamiento, enfermedades o estrés durante el acopio y proceso de compra-venta.

De sus características generales podemos decir que son de color verde más claro y brillante; el borde de las plumas es oscuro para darle un aspecto como escamado; pico color marfil; plumas blancas en la frente; plumas amarillas en la cara, cabeza, hombros y patas; entre otras.

Su dieta está compuesta principalmente de semillas, es un ave social que hace pareja de por vida, permaneciendo siempre uno al lado del otro limpiándose entre sí y alimentándose juntos. Se reproducen una vez al año y prefieren las hendiduras o cavidades naturales de árboles vivos o muertos, teniendo entre uno hasta un máximo de cinco huevos que eclosionarán en aproximadamente 26 días. Ambos padres cuidan y alimentan a los pichones, los cuales están listos para volar a los dos meses. Permanecerán todavía un tiempo con los padres y alcanzarán la madurez sexual entre los tres y cinco años de edad.

Si se va a la Isla de Margarita, una visita obligada debería ser el sendero de avistamiento de estas aves que maneja la organización.

Para mayor información: www.provita.org.ve

Fuentes consultadas:

Conservación de la Cotorra Cabeciamarilla

Guía para el docente

Fundación Empresas Polar - Provita

Autor: Franklin Rojas-Suárez

Adopta una Tortuga

Galería de Imágenes

Galería de Vídeos

Tutoriales

Noticias Ambientales

Aliados

Visítenos en:

facebooktwittergoogle pluspicasainstagram