Somos parte de la naturaleza, no sus dueños!

Recientemente la delegación de Fundación La Tortuga en el estado Carabobo realizó el muestreo preliminar del naufragio del buque de bandera Libanesa D.M. SPIRIDON, atracado el 04 de noviembre de 2007 en Puerto Cabello, con más 1.750 cabezas de ganado brasileño en pie, destinadas a abastecer el mercado venezolano de carnes rojas. Una maniobra de aproximación al puerto apiló las reses a babor y el barco escoró. Unas 90 reses se mataron y muchas otras quedaron heridas y politraumatizadas. Se logró atracar el buque a un muelle y se descargaron algunas de las reses muertas. Sin embargo otras empezaron a descomponerse y la podredumbre paralizó gran parte de las operaciones portuarias del 2do puerto mas importante de Venezuela.

Tres días después, debido al riesgo sanitario, en esa oportunidad, las autoridades portuarias decidieron fondear la embarcación a más de cuatro millas náuticas al noreste del puerto, y esa misma noche el buque se hundió,  a unos 48 metros de profundidad.

El oceanógrafo Andrés Eloy Osorio, especialista en Química Ambiental y delegado de FLT en centro-occidente, coordinó el enlace y la operación que contó con científicos del Instituto de Microbiología Ambiental de la Universidad de Carabobo y buzos certificados para buceo en naufragios, buceo técnico y de saturación.

Al llegar al sitio exacto del hundimiento, los buzos descendieron aproximadamente 50 metros y utilizando envases preesterilizados obtuvieron muestras de la columna de agua cada 10 metros.

Las muestras se obtuvieron en duplicados y un set de ellas se analizó in situ, y las mediciones incluyeron datos de temperatura, Ph y oxígeno disuelto en todas las botellas del set de parámetros físico químicos. Actualmente la información recolectada esta siendo analizada en los laboratorios del alma mater involucrada, donde se están haciendo los análisis de rigor para determinar también niveles y caracterización de contaminación bacterial y sus posibles consecuencias en los ecosistemas marinos.

A más de ocho meses del hundimiento, más de 22 reses muertas y muy descompuestas se han varado a lo largo de la costa que se extiende desde Morón hasta la desembocadura del río El Tocuyo. La distribución de estos cadáveres de reses varadas está determinada por la corriente litoral, formada por  los vientos alisios del norte.

De las mil y tantas vacas, sólo 90 pudieron ser sacadas muertas para ser enterradas en un relleno sanitario, el resto quedaron atrapadas en el buque con politraumatismos y otras sin vida.

El peso total del ganado se estimó en unas 900 toneladas y su pérdida en más dos millones de dólares.

El esparcimiento de estas reses sin vida en los espacios costeros constituye una amenaza ambiental y sanitaria, puesto que las bacterias involucradas en la descomposición pudieron haber contaminado otras especies marinas destinadas al consumo humano y afectado ecosistemas acuáticos. Por tanto, el estudio y monitoreo de sus consecuencias debe ser rigurosamente ejecutado para prevenir y planificar medidas que atiendan las posibles alteraciones.

Un video submarino del naufragio se puede ver en el siguiente enlace:  http://www.youtube.com/watch?v=zvQ_L_TrHds

Adopta una Tortuga

Galería de Imágenes

Galería de Vídeos

Tutoriales

Noticias Ambientales

Aliados

Visítenos en:

facebooktwittergoogle pluspicasainstagram